Idealizar a nuestra pareja

Idealizar a nuestra pareja

Uno de los principales errores cuando se habla de enamoramiento es idealizar a la otra persona.

¿A qué me refiero por idealismo? Es sencillamente ver a la otra persona como nos gustaría que fuese en un mundo de fantasía en el que no hay defectos, o estos carecen de importancia.

Es ver los pros sin los contras, ponerle la etiqueta de “perfecta” sin el menor asomo de duda y pasar por alto cualquier tipo de falla.

Eso es autoengañarse: creer ciegamente que la otra persona es perfecta, que no se equivoca, que no es infiel, que si la relación va mal es exclusivamente por tu culpa, etc.

La clave está en los defectos

Es fundamental tener claro y ser 100% consciente de que la persona que tienes al frente no es perfecta. Es imposible, los defectos forman parte de nuestra vida.

Si te sientes atraído hacia una chica/o bájala/o del pedestal. Ser consciente de que ella/el también se equivoca y tendrá cosas que no te gusten te ayudará a relajarte y restarle importancia a la cita.

No negocies con tus principios

Firmeza y carácter son dos palabras que deberías grabar en piedra cuando se trata de tus principios.
Todos tenemos una serie de reglas definidas (aunque no siempre de manera explícita) con las cuales no estamos dispuestos a negociar. Sin embargo, al idealizar a una persona algunos empiezan a ceder hasta el punto en que es ésta quien termina por dirigir controlar sus vidas.

Si algo se sale de tus principios corta inmediatamente esa conducta.

Un ejemplo clásico es la infidelidad: muchos la condenan, pero cuando se es víctima muy pocos tienen el carácter para mandar a paseo al que traiciona.

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