buscar pareja

  Cuando vamos a una cita a ciegas, ya sea porque una amiga/o nos va a presentar a alguien, o porque hemos quedado con una cita preparada por una agencia matrimonial o vamos a conocer  a esa persona con la que llevamos días hablando en una web de citas..sea como fuere lo cierto es que debemos saber que técnicas y estrategias hay que poner en práctica para conseguir sus objetivos en el terreno de la pareja y primera cita sean un éxito, ten en cuenta que una primera impresión, se suele dar en los primeros 30 segundos de conversación, así que mucho ojo

Él tenía 38 años y ella, 24. Él era abogado en Madrid (España); ella era licenciada en artes y estaba realizando su tesis de doctorado. Él viajaba mucho por el país, mientras que ella solo quería encontrar un hombre bueno que la quisiera.

Salieron durante un año, hasta que ella le preguntó: “¿Hacia dónde va nuestra relación?”, tratando de guiar un barco que parecía no tener rumbo. Él no respondió; solo sintió angustia y nerviosismo. Luego ansiedad, temblores, temores difusos. Finalmente, terminaron. Los miedos habían ganado.

Posiblemente alguna vez le habrá pasado que se sonroja cuando ve a la persona que le gusta o cuando tiene una cita con alguien especial. Se siente tímido a la hora de hablar con el o ella. En este tipo de situaciones es normal que se ruborice, ya que al estar bajo presión queriendo ofrecer lo mejor de uno mismo a veces surge el miedo al rechazo. Pero tranquilizemonos. La vergüenza esporádica es habitual. ¿Quién no ha tenido esa sensación de ponerse rojo alguna vez? Este sentimiento suele afectarnos en determinadas situaciones cuando sentimos miedo a no cumplir con las expectativas de los demás, claro que no siempre podremos estar completamente seguros, ya que la expectativa que creemos que alguien tiene sobre nosotros puede que sea cierta o no. Lo mejor es tener confianza en nosotros  mismo y añadir algún plus que nos haga más interesante.

Empezaremos haciéndonos esta pregunta: “¿estoy realmente listo para una nueva relación?

” Estar “listo”, implica factores muy importantes. En primer lugar, necesitamos estar seguros de que estamos listos para amar. En segundo lugar estaremos seguros de haber superado todas las cuestiones emocionales, sufridas antes y después de la ruptura y  tercero, debemos de tener muy en claro la razón por la cual deseamos estar nuevamente en pareja. 
Dicen que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus y seguro que, en más de una ocasión, has sentido que tu pareja venía de otro planeta, Parece que el amor no es igual para hombres y mujeres, o al menos, no lo viven de la misma manera.Las mujeres tendemos a idealizar al hombre. Cargamos a sus espaldas todas nuestras expectativas de lo que esperamos del amor. Nos sacrificamos y esperamos, en silencio, que él se dé cuenta y nos compense.
Muchos ocultan sus errores en el amor y van arrastrando ese sentimiento durante toda su vida. La verdad es que todos alguna vez hemos sentido un arrepentimiento profundo por alguna mala experiencia que hayamos vivido en el amor o en el sexo.   En una investigación realizada por la Universidad Northwestern y la Universidad de Illinois, 370 adultos relataron su experiencia amorosa más lamentable y si el motivo de su arrepentimiento se debía a lo que hicieron o dejaron de hacer.
Las personas que se sienten inseguras estando solas, tienden a buscar a alguien que les  llene su vació interior y les de el amor que esperan. Quieren encontrar a alguien que los complete y los haga sentir valiosos. El problema es que nadie puede hacer ésto por otro: es algo que cada uno necesita aprender a lograr por sí mismo. Nos atraen las personas que tienen nuestro mismo nivel de problemas o de salud; por lo tanto, alguien que quiere ser amado atraerá a otro que quiere ser amado. Cada uno querrá que el otro llene sus necesidades, sin comprender que ambos se sienten vacíos y no tienen nada para dar. Entonces, ninguna de ellas es la persona correcta para la otra.
      A la hora de iniciar la búsqueda de una pareja hay que tener en cuenta varios factores. En primer lugar es importante plantearse desde dónde estamos haciendo esta búsqueda, es decir, ¿por qué quiero tener pareja? Y ¿qué busco en una pareja? Si mi búsqueda está basada en encontrar a una persona que me haga sentirme mejor o que me ayude a superar aspectos de mí que no me gustan o que me aporte mayor confianza en mí mismo, es probable que termine dependiendo profunda e irremediablemente de esa persona con los peligros que eso entraña para ambos miembros de la pareja.
  ¿Seguro que ahora mismo te estas preguntando…como puede ser que algo tan natural como encontrar pareja requiera de un manual práctico de recursos o instrucciones? Lo que ocurre es que encontrar alguien con quien se tenga afinidad y que encaje en nuestra vida, (cuando hablamos de encontrar pareja), se ha convertido en algo complicado, es como si hubiéramos olvidado socializar cuando nuestro objetivo es encontrar pareja. Si tenemos veinte años es algo que nos parece fácil. Sales por locales de moda, ligas o te ligan, risas, tonteas...das o te dan su número de teléfono y así fluyen estos maravillosos años en los que no nos planteamos nada más... Pero lo cosa va cambiando cuando vamos cumpliendo años, y en parte es también por nuestro nivel de exigencias…si con veinte años te conformabas con que el chico que te gustaba trabajase como repartidor…hoy quieres que sea al dueño de la empresa de trasportes. O si antes te daba igual que la chica de tus sueños no le gustara estudiar y trabajase en lo que le salía…ahora buscas una mujer con estabilidad económica y con estudios a poder ser…¿ qué ha cambiado? ..Ha cambiado los condicionantes que ahora añadimos al amor. Esto nos lleva irremediablemente a pensar que “no existe un hombre para mi” o “no encontrare a la mujer adecuada nunca”  cuando la realidad es bien distinta, si tenemos en cuenta que el 50% de la sociedad son hombres y el otro 50% mujeres...dejara de haber alguien adecuado a nosotros/as!!!!!!!...claro que sí!