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La otra tarde estaba tomando café y en la mesa de al lado había un grupo de amigas y amigos que conversaban sobre el tema de las relaciones. En un grupo donde la media de edad se situaba entre los treinta y pocos y los cuarenta y muchos y donde todos estaban, según pude oír, separados, divorciados o solteros, no es de extrañar que acabaran planteándose algunas preguntas típicas: ¿dónde están los hombres interesantes? (las mujeres).
   

“Comenzamos a salir y todo era perfecto, él estaba atento, me llenaba de atenciones, tenía detalles...pero con los meses todo empezó a cambiar poco a poco. Comenzó a quedar más con los amigos y distanciaba las horas conmigo, las llamadas comenzaron a espaciarse, hasta que al final todo se estropeo y rompimos”

“Cuando conocí a mi novia era una chica encantadora, simpática y alegre, pero después de un tiempo dejo de ser la chica de la que me enamore. Y al final la relación se hizo tan insoportable que terminamos dejándolo”

Muchos ocultan sus errores en el amor y van arrastrando ese sentimiento durante toda su vida. La verdad es que todos alguna vez hemos sentido un arrepentimiento profundo por alguna mala experiencia que hayamos vivido en el amor o en el sexo.   En una investigación realizada por la Universidad Northwestern y la Universidad de Illinois, 370 adultos relataron su experiencia amorosa más lamentable y si el motivo de su arrepentimiento se debía a lo que hicieron o dejaron de hacer.

( Historia de Carmen y Adrian)

“Me habían dicho que fuera puntual, que si llegaba una vez empezado el evento ya no me dejarían participar y además perdería los 15€ que me había costado inscribirme. Aun no entiendo cómo me deje liar por mi hermana para apuntarme a un speed dating, pero como ya estaba hecho, me dije.-“ total no tengo nada que perder “así que como me citaron a las nueve en el pub donde se desarrollaría la velada, a las ocho y media ya estaba en la puerta como un clavo!

Al llegar en la entrada estaba  la Love Coach coordinadora del evento quien tras saludarme me entrego una carpeta con las fichas a rellenar de cada candidato, me puso una pegatina bajo del hombro con mi nombre y me comento que las chicas debíamos subir a la planta de arriba (que estaba cerrada solo para el evento) e ir eligiendo mesa en la que sentarnos, mientras que los chicos esperarían en la barra de la planta baja hasta que diera inicio la velada.