PUBLICACIÓN DEL DIARIO INFORMACIÓN DE ALICANTE

PUBLICACIÓN DEL DIARIO INFORMACIÓN DE ALICANTE

Nuevas profesiones

¿Cómo conseguir una primera cita perfecta?

Una alicantina importa de Manhattan la profesión de “dating coach”, en la que asesora a gente para sus citas

 01:25   

SERGIO ILLESCAS ¿Quién no la ha pifiado en su primera cita? ¿Quién no se ha pasado la tarde hablándole a la chica de sus sueños de la urticaria de su perro Bobby, porque no se le ocurría otra cosa mejor? ¿O quién no ha pasado de ser un perfecto futuro amante al hombro perfecto donde su acompañante puede sollozar por todas las maldades que le hacía su exnovio culturista? No nos engañemos. Esa frase de “quien esté hecho para ti, será para ti de todas formas”, sintiéndolo mucho por los guionistas de Disney, es un engañabobos. Un error inocente en uno de esos primeros encuentros puede conllevar que la mujer o el hombre perfecta/o te mande a freír espárragos y se vaya con tu vecino/a del quinto. Al menos eso es lo que piensa la alicantina Remedios Gomis, que desde hace ocho años trabaja como “dating coach”, entrenador de citas en castellano. Pero, ¿qué es eso de “dating coach”? Muy bien, es la persona que se supone que puede asesorarte para que el éxito en tus citas esté asegurado.

Esta experta en relaciones personales, que desde hace 20 años dirige las agencias matrimoniales Jader, ha importado esta nueva profesión de Nueva York, cuyo germen reside en un libro escrito allí por la periodista catalana Emma Reverter y que se titula “Citas en Manhattan”. “En Estados Unidos es una profesión reconocida que está muy moda. De hecho, hay institutos que incluso te titulan en esta nueva especialidad”, asegura Remedios Gomis. Ella es de la opinión de que con el ritmo de vida que llevamos actualmente es complicado conocer a la persona que realmente queremos como pareja, y el momento de encuentro es frecuente que se dé por la noche, de fiesta, “y ese no siempre tiene por qué ser el ideal”. Gomis, que ya ha atendido a alrededor de 60 personas con este programa que lanzó en su agencia hace unos ocho meses, explica que el tipo de cliente que suele acudir es de lo más heterogéneo, “a veces quien menos te esperas. Por ejemplo, puede ser un chico guapísimo que, por el tipo de vida que lleva o la gente que le rodea, siempre atraiga a chicas relacionadas con la noche y él, en cambio, sea una persona familiar y tranquila, a la que le encanta quedarse en casa viendo películas. No obstante, a esas chicas parecidas a él no las suele atraer porque les da la sensación de que es un guaperas al que le gusta la noche y les va a complicar la vida. Mi trabajo es ayudarle a transmitir otra imagen de él mismo”.

¿Y cómo se consigue esto? Bueno, empecemos desde el principio. El entrenamiento en citas que propone esta especialista se divide en dos meses: uno de formación teórica y otro de seguimiento práctico (es decir, controlar cómo se aplican los conocimientos adquiridos en futuros encuentros). Lo primero que hace Gomis es ver en qué situación emocional se encuentra su cliente, comprobar en qué ha fallado en ocasiones pasadas y descubrir qué tipo de persona busca. Aparte, colabora con un estilista, ya que en muchos casos un cambio de look “no le viene mal a mucha gente que no se sabe sacar demasiado partido”.

La primera cita es fundamental. Para esta experta hay una serie de normas que hay que seguir a rajatabla. En primer lugar, tiene que ser algo breve: un café, una caña…, nada de cenas o pasar un día juntos, que puedan dar lugar a situaciones tediosas en el caso de que no haya conexión. El lugar también es importante. Hay que descartar cine, teatro, concierto o cualquier sitio con bullicio que no fomente la conversación y, por tanto, evite que puedas conocer a la persona que tienes enfrente. Es bueno que el chico tenga claro el sitio dónde van a ir. “No hay nada que más odie una mujer que el ‘¿y ahora dónde vamos?'”, subraya Remedios Gomis, que a la vez indica que eso puede dar sensación de poca iniciativa. Además, la distancia que se genere entre ambos “contendientes” debe ser natural. Ni demasiado lejana, ni demasiado cercana, para evitar que invada excesivamente el espacio físico. Tiene que ser una medida que permita hablar con cercanía y en la que se pueda producir algún tipo de contacto sin ningún tipo de maldad.

También existen unas normas básicas de comportamiento: nada de ponerse hasta arriba de cervezas -puedes dar sensación de borrachín-; procurar no picar demasiado de lo que pongan para acompañar las bebidas -algo que le ocurre a mucha gente cuando está nerviosa-; no monopolizar la conversación; respetar los turnos de palabra y no pasarse de gracioso para romper el hielo, ya que a veces eso puede conducir al ridículo. Asimismo, hay una serie de temas tabús para la primera cita, que son el sexo, el dinero, las dietas, los ex y cosas como “mi psicólogo me ha dicho que…”. Uno de los momentos críticos se produce cuando uno le pide el teléfono al otro porque busca un segundo encuentro. En opinión de Gomis, debe hacerse con naturalidad y confianza, dejándole la puerta abierta a que diga que sí o que no. Esta experta considera que siempre es bueno que haya una segunda cita, para ver qué te has dejado en el tintero sobre la otra persona. Y bueno, volviendo a Disney y a Hollywood, que han hecho mucho mal con sus películas melosas, abordamos el tema de la despedida y el beso. Para Gomis está terminantemente prohibido que el chico o la chica se lance a “morrear” a su contendiente. La “cobra” o el tortazo están casi asegurados. Eso es algo que habrá que dejar para citas posteriores. No debe haber premura si realmente esa persona te interesa.

Ésta y otras teorías pertenecen al bloque de lecciones con los que adoctrina esta experta a sus clientes. También lo hace aplicado a las redes sociales, que en los últimos años se han convertido en una plataforma muy usada para el ligoteo. “Asesoro a la hora de rellenar perfiles en línea. Por ejemplo, debes descartar las fotos disfrazado si no quieres parecer un friki o en las que estás de fiesta, si no quieres atraer a gente a las que sólo les gusta la noche”, argumenta. Sin embargo, Remedios Gomis cree que las redes sociales generalmente se utilizan más para encuentros esporádicos y que, en algunos casos, pueden resultar hasta peligrosas. “A algunas de mis clientas les digo que apunten todo lo que hablan con el hombre que les interesa, por si en algún momento se contradice. También que tarden en conceder un encuentro hasta que no lo conozcan en profundidad y, por supuesto, que siempre lo hagan en un sitio público”. Y es que, en su opinión, como conocer a alguien cara a cara no hay nada. Tanto aquí como en Nueva York.

No hay comentarios

Escribe un comentario