Rosa y Pedro

Rosa y Pedro

Entre las muchas cosas que cada día me “enganchan” más a mi trabajo, están los momentos en los que siento ser parte de la historia de muchas personas…parece algo sin importancia, pero en realidad si te paras a pensar, te das cuenta de cómo has sido participe, aunque sea en una mínima parte de la felicidad de otros y de su realidad diaria….

Es el caso de Rosa y Pedro, ambos hoy por hoy están casados y tienen una preciosa niña en común de tres años, pero cinco años atrás las cosas eran muy diferentes para ambos…

Rosa es una mujer de 40 años en la actualidad, y tenía 35 cuando su amiga Lucia la trajo a la agencia. Lucia era socia del club de amigos desde hacia poco tiempo, pero ya había hecho amistades nuevas e interesantes.

El día que trajo a Rosa, me encontré delante de una mujer con aspecto de tener muchos más años de los 35 que decía su d.n.i…. Si la palabra ” frustración, decepción y depresión, tuviera rostro, sin duda sería el de Rosa.

Su historia es como las otras muchas, un marido infiel. Una mala amiga y un engaño doble que tuvo lugar en el peor momento, en el que se puede engañar a tu mujer con otra…cuando acabas de tener un hijo, y piensas que la vida es maravillosa, porque nada te hace pensar que tras de ti, tu marido y tu mejor amiga te estén traicionando….

Rosa volvió del hospital con su niño, antes de que fuera su marido a buscarla, salió del hospital por la mañana con su madre y se dirigió a su casa con la intención de darle una sorpresa a su marido…..la sorpresa fue para ella…

Después de aquello, la separación fue drástica y rápida, su marido inicio una nueva vida al lado de la que hasta entonces había sido su amiga del alma, su confidente… su peor enemiga

Pero para Rosa el pasar página, no era tan sencillo, enamorada del que hasta poco antes era su marido y con un bebe en brazos. Con algunos kilos de más, lógicos tras un parto, se sentía fea, y psicológicamente mal…estaba asistiendo a terapia con una psicóloga. Pero no era suficiente…

Por otro lado tenemos a Pedro, 51 años en la actualidad y 47 cuando llego a la agencia de la mano de sus tres hijos de 20, 17, y 15 años… Pedro era de un pueblo de Alicante, al que la vida le jugó una mala pasada llevándose a su mujer, víctima de una enfermedad y dejándolo solo con sus hijos…

Aunque sus hijos no eran unos niños pequeños, necesitaban a su padre y Pedro estaba sumido en una melancolía tan grande, que los hijos veían como su padre de seguir así, seguiría los pasos de su madre… así que un día vieron un anuncio de la agencia y llamaron. Pidieron cita y se presentaron los tres con su padre…

La verdad es que en ambos casos, tanto lo que quería Lucia, la amiga de Rosa, como los hijos de Pedro, no era que les encontráramos pareja…si no que se integraran en un círculo de amigos donde poder salir, charlar, ir al cine. En definitiva. Relacionarse.

Como, acabe presentándoles,.. Es una de esas cosas que pasan en las que piensas que estaba predestinado su encuentro…

Rosa tenía que venir a la agencia para hacer la reserva de la cena que teníamos prevista para el sábado siguiente. Quedo en pasar sobre las 4 y tomar café en la agencia conmigo. Pedro por su parte era reacio a salir de cena y aunque me había confirmado que si vendría, se lo pensó mejor y decidió pasar por la agencia a decirme que mejor en otra ocasión y disculparse…

Rosa llego puntual, nos fuimos a la sala donde estaba la cafetera y nos servimos un capuchino ella y un solo yo…a los pocos minutos sonó el timbre de la puerta…era Pedro… al no esperarle me sorprendió verle, lo pase a mi despacho mientras me contaba, que no se sentía en condiciones de ir a la cena etc…etc…

Mientras hablaba yo pensaba en Rosa que estaba tomando el capuchino en la otra sala… así que le dije a Pedro que lo entendía perfectamente, y que no se preocupara, que para la próxima vez…le dije si le apetecía un cafetito, que estaba tomando yo uno con una socia….acepto y presente a Rosa y a Pedro…era un Jueves…ese sábado al final Rosa tampoco vino a la cena. A pesar de tenerla pagada….quedo con Pedro. Se fueron juntos a cenar y hablaron cada uno de sus cosas……

De eso hace ya 5 años…hace 4 se casaron y hace 3 que nació Elvira, una niña que ha sido la culminación de su felicidad…
Si Rosa hubiese venido a reservar el día antes o Pedro hubiera llegado media hora más tarde, no se hubieran conocido, ya que Rosa habría venido a la cena y Pedro no..Y la verdad creo que Pedro no hubiera venido a ninguna otra cena, ya que no era su ambiente ni estaba acostumbrado…

Siempre que tenemos épocas malas, circunstancias adversas en nuestras vidas, debemos de pensar que la vida siempre nos dará una segunda oportunidad de ser felices. Solo debemos tener la paciencia de esperar…

Con Amor

Remedios Gomis

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