Señales que indican que algo falla en tu relación

Señales que indican que algo falla en tu relación

En una relación sana, las palabras son positivas, las expresiones emocionales no hacen daño, se nota que hay cuidado constante, hay una nutrición adecuada que fortalece el amor; se nota cuidado en el buen trato, éste se percibe en el tanto ambos están orientados a construir bienestar; en un accionar mutuo, esto nutre lo afectivo, ambos se ven bien, esto provoca frutos de cercanía, calidez y apertura.

De igual manera, la mala salud emocional de una relación tiene síntomas muy específicos, que se perciben abiertamente; no nos llegan por sorpresa. En este artículo, quiero resaltar algunas cosas cotidianas, que pueden ser indicadores de que tu relación va mal, o empieza a no ir como debiera. Si esto no se cuida, podría enfermarse gravemente la relación.

 

Convivencia distante. Las personas están bajo el mismo techo, en apariencia todo funciona muy bien, pero lejos de estar conectados, están distraídos y distanciados por múltiples procesos. Esto podría ser indicador de cuáles son las prioridades que tenemos y tarde o temprano este distanciamiento puede crear fuertes resentimientos y distancias comunicativas, pues se deja de lado a la pareja

Silencios extensos. Hay personas que suelen pensar que como no se pelea y no hay gritos, todo marcha bien, pero si somos estrictos y analizamos a fondo la relación, es muy probable que nos demos cuenta de que, en la mesa, en la cama, en el coche, se habla poco, y lo que se habla, muchas veces, tiene que ver con actividades o con la administración de tareas, que expresan poco afecto. Por supuesto, si esto no era así, la pregunta es, ¿por qué está pasando? ¿Qué sucedió?

Las expresiones de afecto son cada vez menos frecuentes. Las pocas expresiones de afecto cada vez son más frías, automáticas. Hay relaciones que progresivamente van perdiendo esa pasión de intimar, de abrazar y de besar. No me refiero a sexo, si no a esa tendencia en la que dejamos de hacerle sentir a la pareja la necesidad de expresar un te quiero, un te amo en un beso, decirle en una mirada profunda, en un abrazo, un te amo cargado de convicción

Los motivos para estar juntos se asocian a tareas específicas. Cumplir con responsabilidades, estar en torno a los hijos, o las diversas actividades sociales o familiares, esto es lo que los une ¿Por qué así? Date cuenta, progresivamente han ido perdiendo la necesidad de estar con la otra persona, tan solo para estar juntos. Hace un tiempo, esto era motivo suficiente para mover el mundo, pero ahora no es así, “tenemos mucho que hacer”, “hay poco tiempo”, han perdido esa sensación de simpleza, en la que antes bastaba estar uno al lado del otro.

La tolerancia cada vez es menor. Es interesante, te has puesto a analizar, cómo antes se reían de las bromas. Cuando pasaba algo, se veía como una tontera, no le daban tanta importancia, lo dejaban pasar; de pronto, quizá hasta sacaban algún aprendizaje. No había tanta recriminación ni críticas severas, pero pasó el tiempo y hoy cualquier cosa es motivo de discusión y de tensión

Los detalles desaparecieron. No solo los detalles, incluso la calidad de los detalles. Antes le prestabas mucha atención al lazo, al papel; prestabas atención a lo que tu pareja quería, tenías como proyecto sorprenderla, con algo que le resultara agradable, lo tenías muy claro; cualquier motivo pretendía, simplemente, trabajar en dibujarle una sonrisa en el rostro a tu pareja

Usas la lógica “si mi pareja no hace, yo tampoco”. Progresivamente cada uno está en su trinchera, se disparan fuertemente, a la menor motivación.

Cada vez tus oídos están más cerrados. No te da la gana, no quieres, te das cuenta de que algo no está bien, te estás paralizando en la indiferencia

Tienes excusas para todo. Tu pareja te hace observaciones, en lugar de crear propuestas, lo único que haces es justificar tu posición, defender tu punto de vista, como si estuvieras luchando contra un enemigo que quiere hacerte daño

Cuando te das cuenta de que estas cosas pasan, no significa que la pareja no sirva, o que se acerca la ruptura definitiva, que el desenlace será fatal. Creo que esto podría ser así, siempre que frente a estos síntomas simplemente decidas no hacer nada, o que, como pareja, se cierren a la búsqueda de soluciones.

Pero si ambos se ponen a trabaja en resolver, dejando atrás todo lo que no ayuda, la posibilidad de encontrar soluciones se vuelve factible, porque las soluciones no llegan, se construyen.

Pero si estás leyendo este artículo, y te identificas con estas cosas, en mayor o menor grado, quiero que sepas, que estos indicadores te pueden servir para analizar tu realidad, de forma tal que puedas darte cuenta de que más que tener un problema, tienes una ruta por seguir, porque ante cada situación, puedes plantear una solución.

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