Supera el miedo al rechazo

Supera el miedo al rechazo

Antes de venir a decirte que “tu puedes” o que “eres el mejor” o que “nadie te puede vencer” quiero que entiendas las razones por las cuales tenemos miedo a que nos rechacen, porque solo entendiendo esto podemos mejor ignorar el miedo y hacer las cosas que queremos.
A todos nos ha pasado alguna vez que nos detenemos de hacer algo por el “que dirán” o tal vez nos haya dado miedo acercárnoles a una persona que nos atrae o simplemente no intentamos conseguir algo por la ansiedad que nos causa recibir un “no” o algún otro gesto de rechazo.
Pero ¿como le hace la gente segura, que al parecer sin ningún esfuerzo hacen lo que les da la gana sin preocupación alguna?
Muy sencillo (y a la vez no tanto), ignoran la parte de su mente que les dice “no lo hagas”.
¿Como?
Aprendieron a ser inmunes a las opiniones ajenas. Cabe mencionar que en el mundo TODOS algunas veces tememos al rechazo, la diferencia está en que los vencedores proceden a pesar de él.
Recuerda esto:
Nada malo te va a pasar si te rechazan. Nunca. De hecho, cada “NO” es un paso que te acerca al “SÍ” definitivo. Cada “NO” es una lección que te hace mas sabio que el que no lo ha intentado aún.
Si procedes con esta mentalidad sucede algo mágico.
Empiezan a llegar mas “SÍ”s que “NO”s tan sólo por la seguridad con la que actúas.
Nunca te ha pasado que cuando quieres algo y lo persigues desesperadamente, sólo lo alejas? Y que todo lo que te es indiferente lo consigues con facilidad?
Es justamente el mismo principio en acción.
Cuando necesitas algo de forma desesperada, generalmente estás inseguro de conseguirlo, y eso te hace actuar de una forma errática y por tanto no lo consigues.
¿Qué sucede cuando necesitamos dinero?
¿Qué pasa cuando perseguimos desesperadamente a la persona que queremos?
Pero cuando no necesitas algo y lo consideras neutro, parece que existe en abundancia. Y esto se debe a un factor. La seguridad con la que vas por él.
Cuando eres seguro, no te preocupa el que te rechacen, pues sabes que eventualmente aprenderás a convertir esos NOs en SÍs con la experiencia.
Piensa en tus intentos como experimentos. Donde sabes que existe la posibilidad real de que la formula falle, pero es parte del plan, pues sólo así podrás perfeccionar la fórmula.
La razón por la que tenemos tanto miedo al rechazo es que somos seres sociables y nos volvemos dependientes de la gente que nos rodea. Esto es porque desde niños dependemos de que alguien nos cuide y nos mantega vivos.
Más adelante, queremos formar parte de un círculo de amigos, tal vez hacernos de relaciones profesionales y por supuesto, relaciones amorosas.
Nos volvemos dependientes de las demás personas para conseguir lo que queremos, ya sean cosas materiales o experiencias emocionales. Y mientras que esto hasta cierto punto es inevitable, tenemos el mal hábito de sobrevalorar la opinión que los demás tienen de nosotros.
Nos da pavor hacer el ridículo o quedar mal por lo que vayan a pensar los demás. Nos podemos morir de la pena cuando cabe la remota posibilidad de que hayamos ofendido a alguien.
Es totalmente natural, pues en el fondo creemos que al quedar mal con otras personas se nos puede dificultar conseguir esas experiencias que tanto queremos. Pero te voy a dar un par de datos curiosos para que aprendas a superar esto:
Numero 1- Nadie está pensando en ti.
Considera esto, cada persona tiene una vida que llevar, donde cada quien tiene sus propios problemas que superar, inseguridades que tratar, cosas que lograr, etc. La demás gente tiene demasiadas cosas que hacer y en que pensar como para estar preocupándose por lo que hagas o dejes de hacer!
Es así de simple.
Si quieres saber que tanto importa la opinión pública, pregúntate esto: ¿Que tanto le importa al público mi opinion?
Te aseguro que –a menos que seas crítico de cine o algo así- nadie come o vive de tu opinion. Nadie va a morir por lo que pienses de ellos. De hecho probablemente ni te importe lo que el 99.9% de la gente esté haciendo.
A ellos tampoco les importa lo que tú estés pensando o haciendo (o lo que dejes de hacer).
Si decides hacer de tu vida una experiencia épica y tener vivencias extraordinarias, bien por ti. Y si decides llevar una vida de conformismo, mediocridad, y arrepentimiento, bien por ti. Eso piensan los demás de tu decisión.
Vivimos esta vida para llenarla de experiencias maravillosas e increíbles, y lo hacemos por nosotros mismos.
Suena egoísta tal vez, pero no lo es. ¿Sabes cual es una de las experiencias mas gratas que puedes tener en este mundo?
Contribuir a la vida de alguien más. Servir una causa mas grande que tú mismo y ofrecer tus servicios al mundo.
Esto te trae todo lo que quieres. Trascendencia, amor, apreciación y retribución de quienes te rodean, dinero en abundancia, motivación, inspiración, en fin. Pero la clave es que esto no se puede lograr con una autoestima baja.
Uno debe de estar total y absolutamente dispuesto a mostrarse como es, de una forma GRANDE, con GRANDES cosas que ofrecer, y GRANDES visiones del futuro y con hambre de contribuir y dejar una huella ENORME en el mundo.
Nadie. Está. Pensando. En. Ti. Punto.
Tal vez piensen en ti de vez en cuando, pero únicamente cuando hayas tocado sus vidas de tal forma que te vuelvas inolvidable.
En pocas palabras, lo que hagas o dejes de hacer, hazlo por tus propias razones, no por lo que alguien mas vaya o no a pensar.
Lo mas probable es que hagas lo que hagas, así tengas éxito o fracases, nadie le va a dar mucha importancia después de un rato mas que tú mismo, que es lo que realmente importa.
Dicen que a los 18 años te importa lo que piensen de ti, a los 40 de deja de importar por completo, y a los 60 te das cuenta que nadie estuvo pensando en ti todo este tiempo. Y que cierto es.
Así que olvídate del “que dirán” porque nadie va a decir nada importante y menos cuando se trata de algo valiente que hagas o con algún propósito en mente. Y eso nos lleva al siguiente punto importante:
Número 2– La gente respeta y responde a las personas que se animan a hacer cosas extraordinarias, y por el contrario, la gente hace menos a la gente que se detiene, desprecian a la gente miedosa.
Esta es una respuesta inconsciente. Cuando eres una persona que intenta lo que propone y sabe tomar acción a pesar de la opinión pública, inmediatamente te conviertes en un líder.
¿Porqué? Porque la mayoría de esa gente tiene miedo igual que tú.
Superar el miedo al rechazo es simplemente darse cuenta de que –aunque parezca contrario a la lógica- la gente te va a respetar más cuando te animes a hacer algo, aunque fracases.
Las acciones hablan mas que las palabras y mandan un mensaje poderosísimo al subconsciente de los demás que dice “no tengo miedo” y eso genera –en el mejor de los casos- seguimiento de las masas, y –en el peor de los casos- completo respeto de los que te rodean.
Aquí tienes un ejercicio para salirte de tu zona de confort y empezar a hacer trizas el miedo al rechazo:
1. Declara una intención, de que diariamente vas a ponerte en una situación donde alguien pueda rechazarte. Puede ser algo como pedirle su teléfono a una persona atractiva del sexo opuesto que veas en un centro comercial (si eres soltero o soltera claro).
No tiene que ser complicado, puede ser algo así como “Hola, oye fíjate que te vi pasar hace rato y te me hiciste atractiva(o) y pensé que no perdía nada con venir a pedirte tu número”.
Puede ser algo así como tomar el teléfono y el directorio local, y empezar a hacer llamadas ofreciendo tus servicios profesionales a un precio astronómico.
Por supuesto que muchas si no es que todas esas personas te van a decir que “NO”  mientras mas “NO” te den estarás mas cerca de tu meta.
Cada vez que hagas este ejercicio sabrás que la probabilidad de recibir un “NO” es muy grande, de tal forma que estás colocándote en una situación incómoda a propósito y no tendrás miedo de recibir el “NO”, pues es parte del plan.
Esto lo que hace es que crea un nuevo “programa” en tu mente que te hace saber que el ser rechazado no es mortal, ni mucho menos. Y en poco tiempo te estarás riendo de la posibilidad de recibir una negativa de alguien. Le pierdes el miedo al “NO” y hasta te imaginas riendo de la situación si llegara a suceder.
Esto a su vez lo que hace es algo que en mi experiencia particular se acerca más a lo mágico que a lo lógico:
Parece que cuando uno pide algo con seguridad y con cierta indiferencia a lo que vaya a ser la respuesta, provoca una reacción hipnótica en la otra persona y así como magia, esos “NO”s de antes se empiezan a convertir en “SI”s. Y con cada experiencia ganada, los “SI”s se vuelven más y más frecuentes.
Y volvemos a lo mismo, TODO es cuestión de una simple decisión de salir de nuestra pequeña existencia a lo GRANDE.

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