Traicionar la confianza

Traicionar la confianza

Isabel y Luis comenzaron una relación hace 3 años y desde hace 2 que viven juntos en un pequeño apartamento a las afueras de Madrid.

La premisa entre ellos desde el primer momento fue la sinceridad y confianza. Antes de conocer a Isabel, luis paso por un periodo complicado de su vida en el cual “la farlopa” o coca era algo más o menos habitual.

Al conocer a Isabel todo cambio, el” revivió” del letargo en el que su vida se había convertido, dejo estos hábitos y entre ellos todo funcionaba bien.

Isabel conocedora de todos aquellos problemas que Luis dejo atrás tenía confianza plena en él y en su palabra de pasar página y comenzar desde 0. A ella nunca le asalto la duda sobre él, confiaba en la relación que tenían ciegamente y esta marchaba bien. Isabel era una mujer feliz y afortunada

Aquella tarde Isabel se preparaba para ducharse y salir con Luis a cenar más tarde, cuando se dio cuenta que se había dejado la toalla de ducha en la secadora y le dijo a Luis desde la puerta del baño, si se la podía acercar, pero al ver que este no la oía, decidió ir a por la toalla ella misma.

Al salir de baño escucho a Luis por casualidad hablando por teléfono. Estaba en el balcón. Solo pudo oír la última frase “ok en 10 minutos bajo, espérame donde siempre”.

Isabel intento pensar en que, o con quien estaba quedando en 10 minutos, mientras que ella se suponía estaba duchándose…minutos más tarde la puerta de la calle se cerró y ella escucho como Luis salió.

Isabel no sabía que pasaba. Algo era extraño, cuando otras veces se marchaba, le decía donde iba.. salía por tabaco, pan, leche etc., …pero esta vez nada…además, antes de que ella se metiera en el baño, había estado gastando bromas y haciendo chorradas. Como cuando sabes que no estás haciendo algo bien e intentas compensar la situación…

Isabel se ducho apresuradamente, no tardo ni 15 minutos, se secó, se puso el albornoz y salió del baño.

Para entonces Luis ya estaba en el salón… ¿Dónde estabas? -le pregunto Isabel- te he llamado para que me trajeras una toalla y no me has oído. “¡Anda, pues no, es verdad no te he oído, estaba en el balcón fumando! –  dijo Luis-

 

Isabel le miro a los ojos, obviamente rojos mientras que Luis intentaba esquivar la mirada.

Isabel fue consciente de que ese preciso momento iba a marcar un antes y un después. Cuando Isabel le dijo que lo escucho hablar y marcharse, Luis no tuvo más remedio que confesarle la verdad a Isabel ya que sabía que ella solo podía pensar en dos cosas: O le engañaba con otra mujer. O engañaba su confianza.

Evidentemente era esto último, “el bajo en 10 minutos, espérame donde siempre” se lo decía al camello, aquel del que nunca se deshizo de su número de teléfono y que con una sola llamada lo tenía en la puerta con “el pedido listo y preparado”

Luis le juro que solo fue aquella vez, que lo había pedido para un amigo, que le perdonara…mil cosas que Isabel ya no escuchaba.

Luis no se dio cuenta que algo se rompió dentro de Isabel, que no era el hecho de tomar o no, ya es mayorcito para saber qué hace, pero lo que había detrás de eso… es lo que cambio todo para ella.

La confianza rota, en décimas de segundo…Luis quebró una confianza ciega que Isabel tenía en él y en su lugar puso la semilla de la duda.

Porque ella, ya no podía dejar de pensar. ¿cuantas veces antes? ¿Cuánto dinero se habría ido este tiempo en esto, justificándolo con otros gastos? Isabel no lo escuchaba ya.

Luis tiro por la taza del wáter el contenido de aquella bolsita,que en décimas de segundo terminaron de golpe con la relación, porque él seguía sin entender que no era que lo consumiera. Que el problema era otro:

En la cabeza de Isabel se amontonaban preguntas sin respuesta…..Si en verdad lo había dejado cuando se conocieron y ahora había vuelto a consumir, aunque fuera puntualmente, ¿Por qué?

¿Qué carencia empezaba a tener, para retomar algo que se suponia ya habia dejado?

Y si nunca lo dejo del todo (cosa que ella empezaba a sospechar ya que nunca se deshizo del “contacto “de teléfono)  ¿había estado mintiendola todo este tiempo?

¿La confianza era una burda falsa? y lo peor, si no llega a oír de casualidad como estaba quedando. ¿qué hubiera pasado?

¿Seguiría consumiendo a escondidas cuando le hiciera falta y cada vez un poco más? Y cada vez más idas y venidas del cajero (ella que confiaba tanto en el, que no veía las cuentas ni le preguntaba que, para que o cuanto sacaba) Todo en ese instante se agolpaba en la cabeza de Isabel.

Esa noche Isabel lloro las lágrimas más amargas que le quedaban, duele tanto lo que no esperas…A los pocos días Isabel empezó a recoger sus cosas del apartamento, se dio a sí misma un margen de un par de semanas, para poder buscar otro lugar donde marcharse. Mientras, él le prometía no volver a consumir nada, elimino el teléfono del camello de su agenda (¡como si eso fuera decisivo!) le dijo que fue un error…..que lo perdonase..pero ya estaba todo roto dentro de ella

La confianza, algo tan difícil de crear, tan importante de mantener y tan fácil de matar. En décimas de segundo todo cambia y ya no vuelve a ser igual…y en el caso de Luis aquella, no sé, si sería su última raya o no, pero lo que si se, es que fue la raya más cara que Luis pudo comprar

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